lunes, 3 de noviembre de 2014
Es la hora de conocerte.
Hay demasiadas cosas que aún tengo que conocer de ti, detalles como por ejemplo si eres de los que miran con nostalgia por la ventana del autobús o si eres de esos que analizan a cada persona que entra. Si de vez en cuando juegas a mi rompecabezas de intentar averiguar cuales son las penas que acarrea cada cuerpo; de donde vendrán, si ellos también están enamorados o si lo estarán algún día. Pueden que incluso acaben prendados de tu sonrisa, pero esperemos que no, porque yo quiero ser la ocupa de tus labios por mucho tiempo. Me gustaría saber si también caes en la tentación de tararear tu canción favorita cuando suena en la radio, o si algún día podría ser el motivo por el cual tengas dos pies derechos, y no puedas levantarte ninguna mañana con el izquierdo. Hay tantas cosas que ahogan mi cabeza que, por un momento, quisiera escribirlas en una lista como quien escribe la lista de la compra. Pero qué te voy a decir a ti si eres el caballero que aparece para convertir cada momento en fantasía y luego desapareces, tal y como dicta tu guión. Porque eres como un sueño. Quiero conocerte saber de ti y que, una noche vayamos a algún bar y se te olvide lo que solías pedir, porque estés tan ocupado intentando conocerme que todo se desvanece a tu alrededor. De momento voy a limitarme a sonreírte. Quien sabe si algún día me acerco hacia ti y te susurro todo esto. Porque hasta ahora sólo he jugado a intentar saber cómo eres, ahora es el turno de conocerte. #MiO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario